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“De este valle de la Liga al de Anconcagua hay doce
leguas. Este valle de Anconcagua es mejor y mas abundoso que todos
los pasados; tiene tres leguas de ancho por las mas partes y por
otras partes poco menos. Tiene de la sierra a la mar xx leguas;
tiene ovejas y mucho maíz y algarrobales. Corre por este
valle un río caudaloso; tienen sacado los naturales xx y dos
acequias grandes para regar todas las tierras que cultivan y
siembran; tiene pocos indios, que no pasan de mil y quinientos.
Solía haber mucha gente.

Cerro Aconcagua visto desde el santuario de Santa Teresita de Los
Andes, en Auco.
Residió en este valle siete meses el adelantado don Diego
de Almagro con cuatrocientos hombres y seiscientos caballos y gran
copia de gastadores. Fue en el tiempo del invierno cuando
allí estuvieron, y aquel año fue furioso y
tempestuoso. De aquí se volvieron don Diego de Almagro con
toda su gente que no quiso conquistar ni poblar en este reino.
Decíanle los indios a don Diego de Almagro que eran unos
indios que habían traído del Pirú que hacia en
este valle anchachire, que quiere decir gran
frío. Quedóle al valle el nombre de
Chire. Corrompido el vocablo le llaman Chile, y de este
apellido tomó la gobernación y reino el nombre que
hoy tiene que se dice Chile”.
Pasaje transcrito de "CRONICA y relación copiosa y
verdadera de los REYNOS DE CHILE hecha por GERÓNIMO DE BIBAR
natural de Burgos, MDLVIII".
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